La lucha de un hombre por la vida conduce a cambios de visión.
Después de que el mundo de Oscar se volteara de cabeza, él empezó a ver el lado positivo de la vida.
Solo hizo falta una fracción de segundo para que el mundo de los Oscar cambiara.
Era casi irreal cómo aún podía oírlo todo: las llamadas de sus compañeros mientras lo buscaban, los llantos de sus hijos pequeños, la canción «Love Yourself» de Justin Bieber que aún sonaba en la radio. El único sonido que faltaba era su propia respiración: él estaba tirado inmóvil, sin respirar, luchando por su vida.

Para Oscar, la resiliencia en la que se apoyaba para vivir le era familiar por ser una característica que había desarrollado a una edad temprana, junto con su intenso sentido de independencia. Creció en Nuevo México, a pocos kilómetros de la frontera con México, donde la violencia y las pandillas eran algo de todos los días. Se mudó a Craig con su padre cuando tenía 11 años, pero su adolescencia fue tumultuosa. A los 15 años, se fue de la casa de su padre y más tarde comenzó a trabajar en los campos petrolíferos. Era un trabajo duro, pero le encantaba y le daba un propósito, lo que le ayudó a desarrollar una sólida ética de trabajo. Destacó en su trabajo y se convirtió en capataz a los 20 años. Apenas unas semanas antes de cumplir 20 años, Oscar se convirtió en padre por primera vez.
«En solo una fracción de segundo, toda tu vida da un vuelco».
El día del accidente, Oscar regresaba de un campamento con sus dos hijos pequeños, dos acompañantes adultos y su querida perra, Roxy. Iba en el asiento del copiloto cuando tomaron una curva cerrada demasiado rápido y la Ford F-250 dio varias vueltas de campana, expulsándolo por la ventana abierta. Las lesiones fueron muy graves: se fracturó las vértebras C6 y C7, la escápula izquierda, la clavícula izquierda y todas las costillas del lado izquierdo, y se perforaron ambos pulmones. La diferencia entre la vida y la muerte la marcaron dos socorristas fuera de servicio, un bombero y un técnico de emergencias médicas, que vieron el accidente y comenzaron a atenderlo inmediatamente. Oscar fue trasladado en helicóptero a Grand Junction, donde fue operado y permaneció en coma inducido durante sus dos primeras semanas en el hospital.

Cuando despertó y comprendió la gravedad de sus lesiones, Oscar se sintió perdido. «¿Qué voy a hacer ahora?», recuerda haber pensado. Sabía que no podría volver a trabajar en los campos petrolíferos. Como padre soltero, era responsable de sus hijos. ¿Cómo iba a cuidar de ellos?
«Medicaid cubre tantas cosas... es realmente útil. No podría hacerlo todo por mí mismo».
Al principio, Oscar se negó a pedir ayuda; era un joven fuerte de 26 años y no le importaba cuánto tiempo le llevara hacer algo, siempre y cuando lo hiciera él mismo. Su cuerpo había cambiado, pero su resiliencia y su necesidad de independencia seguían allí. Su hermano mayor asumió el papel de cuidador principal, ayudando a Oscar a adaptarse a las actividades diarias de su nueva vida, y sus dos hermanas menores le ofrecieron su apoyo. Cuatro meses después, Oscar solicitó la ayuda de un servicio de atención médica a domicilio, un beneficio de su cobertura de Health First Colorado (el programa Medicaid de Colorado). Fue un alivio muy bienvenido para su hermano y un apoyo adicional para todos ellos, pero también despertó en Oscar una nueva sensación de vulnerabilidad. Estaba agradecido, pero le costaba aceptar la ayuda y el hecho de que sus límites tuvieran que cambiar.
«El primer año fue de prueba y error», admite. «Tuve que descubrir cómo trabajar conmigo mismo y también con los niños».
Oscar ahora se apoya en la ayuda que le brindan sus cuidadores, quienes continúan aprendiendo unos de otros. Todos comparten la idea de que es importante que Oscar intente primero realizar una tarea sin ayuda y que solo se le ayude cuando lo solicite. Su independencia se ve reforzada por otros beneficios de su cobertura de Health First Colorado, como su silla de ruedas, los servicios de fisioterapia y la ayuda para el transporte que le brinda el Northwest Colorado Center for Independence. No puede imaginar cuánto le costaría todo esto sin la cobertura y sabe sin lugar a dudas, que su vida sería muy diferente sin su seguro.
Reconoce que su visión de lo que realmente importa en la vida ha cambiado y se centra en aprovechar cada momento, sin dar nada por sentado, especialmente el tiempo que pasa con sus hijos. Las actividades que realizan juntos pueden parecer diferentes a las que hacían cuando eran más pequeños, pero aprecian el valioso tiempo que pasan juntos. En el centro de todo ello se encuentra la aceptación de Oscar de su nueva vida; él continúa su camino hacia adelante.
«Si sigues pensando en el pasado, ahí es donde se quedará tu mente. Tienes que seguir adelante. ¿Sabremos por qué sucedió algo? Quizás sí, quizás no».



